lunes, 3 de agosto de 2009
AQUI EN MI VIENTRE
He aquí mi vientre donde crece la agonía,
espejo de tu paz que no es la mía,
laguna turbia de mi corazón maltrecho,
encanto de mentira y de ilusión
que escapa de tu triunfo visible en esta vía.
Comienza a condenar esta mi veda,
empieza a rescatar esta mi prueba,
y luego en un momento de apatía
custodia sin pensar en la vereda
la paz y el remanso en mi partida.
Estampo abatida el nombre,
tu nombre que tanto he repetido,
pensando ajena en mi pasión sombría
que navega temerosa a la deriva
de tu vida y tu voz sin canto ni concierto.
Destierro, pues, el llanto vacilante,
entretejo en mis pies desnudos el oprobio
culpable del silencio en tu guarida
mientras tú aguardas meditante, pensativo
agravando las distancias que me guían.
Intento terminar con todo lo que duele,
pretendo retomar de mi tiempo la salida,
condenar por siempre al amor errante,
explorar con mi espíritu suicida
y no logro debatir con lo presente.
No culpo a nadie, sólo intento
quedar tranquila en esta tarde ausente
y en un momento sincero de empatía
calmar por siempre este dolor infame
aquí en mi vientre, donde crece la agonía.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
.jpg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Agradezco tu comentario.